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martes, 10 de abril de 2012

Las palabras no se las lleva el viento


Los últimos fallos en la política de comunicación que mantiene el Gobierno del Partido Popular con los medios y por ende, a la ciudadanía están causando más de un disgusto al Ejecutivo. Una situación que no está gustando nada en Genova y que está erosionando la imagen del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y la de su equipo
.
Las impopulares medidas drásticas que están tomando los populares, solamente se están viendo ensombrecidas por el cruce de declaraciones entre los propios miembros del partido, causando una sensación de falta de unidad y de desconcierto, que nada ayuda a la imagen de España, en un momento donde el país está más en el punto de mira que nunca con la prima de riesgo por las nubes y la Unión Europea pendiente de las decisiones que se toman en nuestro país.

El anuncio de recorte de más de diez mil millones de euros en educación y sanidad se hicieron a través de un simple comunicado de prensa. ¿Quién dirige el gabinete de comunicación del Gobierno? La respuesta de los medios de comunicación ha sido unánime y la ya famosa “espantá” de Rajoy en el senado, dando esquinazo a los periodistas tampoco ayudan demasiado a crear una imagen de responsabilidad de Rajoy y su equipo.

Por otro lado, Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, sostenía hace unos días que la sanidad debía ser pagada por los contribuyentes incluyendo términos como “progresividad” además de hablar de “ajustes” sin siquiera precisar a qué tipo de reformas se refieren creando una confusión en la ciudadanía que contribute a la imagen de oscurantismo de información en el que se ha sumergido el equipo de Rajoy. Tampoco se puede olvidar las promesas del presidente en campaña prometiendo que los dos estandartes tradicionales del llamado Estado de Bienestar no se iban a tocar, seguido de las jubilaciones. Por ahora, los hechos desmienten a las palabras.

El término “copago” también ha sobrevolado la cúpula del Gobierno con desigual fortuna.  Carlos Floriano, vicesecretario de Organización del PP, desmentía en una entrevista en Los Desayunos de la 1, que De Guindos sugería un “pago de algunos servicios” por parte de los contribuyentes con rentas más altas, afirmando que se tratabas de una “opinión personal” del ministro de Economía. Unas palabras que debieron ser medidas, precisamente por el alto cargo que De Guindos ocupa. 

Tampoco ayuda demasiado que hable de estas reformas en sanidad en declaraciones a un periódico aleman, y que los españoles nos enteremos más tarde que en el extranjero de las decisiones que el Gobierno plantea tomar. 

A nivel autonómico tampoco estamos a salvo de la discordancia entre lo que se dice y luego se hace. Esperanza Aguirre, en una rueda de prensa con motivo de su entrevista con Mariano Rajoy, aseguraba que no se iban a subir las tarifas del metro de Madrid porque ya subieron “hace poco”. Hoy mismo también se ha conocido que a partir de Mayo se aplicará la mayor subida de los últimos 10 años en la tarificación, algo que resentirá notablemente el bolsillo de los madrileños.

La ciudadanía muestra su descontento con la falta de información sobre asuntos de importancia y el Gobierno se resiente por los mensajes contradictorios que lanzan, sin tener en cuenta las consecuencias de estas acciones. En época de austeridad, no es bueno hacer recortes en la comunicación, pues es la base de la democracia. O eso dicen…

viernes, 6 de enero de 2012

Súmate al cambio....para seguir igual

En la anterior entrada hablaba de renovarse o morir. De la necesidad de hacer cambios para seguir caminando. Y pensándolo bien, me ha quedado algo muy similar a lo que prometía el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy durante su campaña. El foco mediático ha matado a fogonazos las promesas que nos hizo el máximo dirigente del PP para ganar las elecciones.

Porque por desgracia si de algo ha servido esto de la crisis ha sido para agarrarse a un clavo ardiendo. La necesidad, el paradójico miedo a cambiar los cimientos de un sistema que se tambalea por si mismo ha sido aprovechado magistralmente por el ahora si, presidente del Ejecutivo. 

Sin embargo, la hasta ahora cabeza visible del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría explicaba las reformas que se habían visto obligados a hacer porque la situación, visitantes de la travesía, es complicada. La deuda es ahora dos puntos más de lo esperado, y ¿saben quien va a pagar los platos rotos? TATATAN... Vale, no tenia mucha intriga. Las clases medias con las subidas de impuestos y aquellos que pierden valor adquisitivo al verse congelado el salario mínimo profesional. Total que unos cuantos millones de votantes se unieron, algunos muy animados tras el desastre zapateril y otros arrastrados por ese clavo ardiendo del que hablaba, a la marea azul. Aquella que era liberal, que promulgaba por ayudar al empresario medio y bajar o mantener los impuestos para incentivar la economía.nos ha dado la primera en la frente.

Aquellos que se sumaran al cambio habrán dicho, ¿para qué?. El, a mi juicio y nótese la ironía de mis palabras, presidente fantasma (porque no aparece por ningún lado, aunque de vez en cuando se manifiesta en forma de susto para las clases medias) nos ha hecho sumarnos a un cambio para que todo permanezca igual. “Subir los impuestos provocan un estancamiento de la economía”, “La crisis no la soportarán las clases trabajadoras”. Gato por liebre le dieron a más de uno, que se llevaría las manos a la cabeza cuando han visto este despropósito. Como mago con chistera esperábamos muchos españoles las medidas para sacar al país de esta hecatombe económica (Gracias Piqueras) y nos hemos encontrado con que todo sigue igual.

España, dime qué hemos hecho contigo porque no te reconozco…¿o quizás si?